jueves, 29 de diciembre de 2016

Paraísos perdidos

Si buscas imágenes de dos tontos muy tontos, puede que ya no salgan fotos de Jim Carrey ni Jeff Daniels porque nos hemos hecho con el monopolio de esas palabras clave.

Y es que hay que ser tonto, pero muy muy tonto, para hacerlo así. 
Así de mal.
Todo.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Secretos deseos

Debería dejar la lectura relajada,
los libros de mierda,
las historias de amor.
Que yo ni soy ni tengo de eso,
pero siempre me acabo identificando.
Fíjate, que esta vez hasta los diálogos parecían míos.

Qué loco todo, malditas casualidades.
Igual también debería a empezar a leer por el final,
si empieza en risas y acaba en drama,
entonces sí podría ser mi vida.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Palabras más, palabras menos XIX

'Ni se te ocurra volver a aguantar a ningún subnormal más.
Y aprende a ser un poco hijadeputa '

J.N.

Algo habré hecho bien para que, después de todo, vuelvan a decirme palabras bonitas.

lunes, 19 de diciembre de 2016

jueves, 15 de diciembre de 2016

lunes, 12 de diciembre de 2016

Comarcal al infierno

De tu agobio, mi hastío.
De tu indiferencia, mi cansancio.
De tu miedo, mi orgullo.
Y después, el olvido.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Nubes negras

No sé qué me está jodiendo más la vida.
Si yo que no me acostumbro.
Si tú que ya has pasado página.
Si todo que ahora es nada,
o la pena que se me hace larga.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Caleidosférico

He decidido reducirlo todo a formas geométricas,
que se puedan ordenar,
que me dejen contarlas,
que sea posible eliminarlas,
sin que se note.

Lucecitas

lunes, 28 de noviembre de 2016

Parte de lo que me debes

Volvió a media noche, como solía hacer.
Volvimos a las calles, como casi siempre.
Se sentó frente a mí, como nunca antes.
Agarró mis manos, como con miedo.
Le temblaban las piernas, como si hiciera frío.
Me miró a los ojos, como pidiendo perdón.
Me lo pidió, como si de verdad lo sintiera.
Me dijo que no entendía cómo podía haberme instalado en el inframundo,
si yo debería estar apartando las estrellas a patadas,
como si supiera que ahí no había llegado sola.
Me abrazó, como queriendo inmortalizar ese instante.
Deshicimos el camino, como de memoria.
No volvimos a hablar, como una cuenta saldada.

El tiempo no sé si curará heridas, 
pero sí ordena pensamientos.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Por culpa de la humedad

El alcohol me ha hecho tragarme mis palabras.
La ironía me ha dado un toque de atención.
Escribo después de pasar y programando a futuro,
puta casualidad que se hayan juntado ambas. 
Mi yo pasado hablando en futuro diciendo que no,
mi yo etílico del presente haciendo lo negado.
Deberían darme un premio,
no hago más que reunir méritos.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Esperamiento nº 138

Mis lunares se alinean esperando que vuelvas.
A hacer tres en raya.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Lo bello y lo bestia

No es amor, pero he leído su libro favorito aún siendo una lengua que se me escapa un poco. La polisemia.

Se me escapa la lengua de idioma y, en este caso también la que habita en tu boca. Se me escapan al igual que lo hacen otras muchas cosas. Nunca fui muy hábil para pillar nada y encima estoy desentrenada. La pereza.

Podemos añadir la falta de motivación como detonante de mi pereza. Un trabajo en cadena, una sucesión de cosas unidas por un lazo muy negro. El drama.

lunes, 14 de noviembre de 2016

jueves, 10 de noviembre de 2016

La dueña del abecedario

Gracias por haberme querido tan poco, tan mal y tan lejos que he acabado hundiéndome en la mierda. En la nuestra, porque toda esta porquería no la he producido solo yo. La mitad es tuya. Pero gracias.

Por abandonarme sin mirar atrás, sin decir adiós ni agitar un pañuelo. Sin dejar un post-it. Nada de nada. Gracias por obligarme a tener que contárselo al mundo para que dejaran de preguntarme por ti. Gracias por tu cobardía que alimentó mi yo más valiente y comunicativo. Gracias por haberme ignorado tanto y enseñarme cómo hacerlo. Gracias por todo, porque si no hubiera sido así, no hubiese renacido tan bien. Aunque tan tarde.

Gracias por hacerlo tan mal que la pena se convirtió en alivio. Que lo que parecía una gran pérdida solo fuera un peso de encima. Gracias por irte y por echarme, por mostrar que la palabrería barata, o cae por su propio peso, o acaba esfumándose. Como tú.

Gracias por tanto que acabó siendo tan poco, pero que me permite distinguir cuándo (o no) esperar. Que mi tiempo y mis ganas valen mucho más que alguien como tú. Que yo habré perdido días, semanas o meses, pero que tú aún no eres consciente de todo lo que has perdido. Y solo por hacerlo mal. Pero gracias por última vez.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Zona errónea

Lo que te estás perdiendo por la inevitable imbecilidad del ser humano.
Has olvidado lo que es despertarse solo para comerse el mundo.
Salir a la calle pisando con paso tan decidido
que cualquiera pensaría que es una marcha militar.
Fíjate si no recuerdas, que hace mucho que no sonríes solo,
que ya no hay chistes en tu cabeza,
que ya no hay música a tu alrededor.

Convertirte en lo que siempre criticaste,
negarte a ver.
Negarte a avanzar.
Y rechazar toda ayuda.
No sé a ti, pero a mí eso me da más miedo que todos los perros del mundo juntos.
Y los gatos. 
En serio. Me produce pavor y me da mucha más rabia.
Algún día te darás cuenta de lo que te estás perdiendo.
Y todo lo que has perdido ya.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Crash

Algo hay que no sé hacer bien que provoca que no pueda salir del mismo esquema. 
Que se repita constantemente, cambiando de personajes, eso sí.
Y es ahí, en ese momento de hundimiento hasta el núcleo terreste,
cuando aparecen algunas sorpresas.

Quien menos te lo esperas también puede salvarte,
te enciende la luz,
te ayuda con un empujón,
te tiende la mano.
Y tú lo flipas fuerte, 
lo agradeces sin hablar
y te marchas con viento fresco.

Hoy aún no, 
pero mañana será otro día
y tiene que ser el día.
Por narices,
que ya toca.

lunes, 31 de octubre de 2016

Un desastre manifiesto

El marketing aplicado a las relaciones personales. O viceversa. Y, joder, nunca se me hubiera ocurrido. 

Empiezas la noche buscando un intercambio, una mera transacción. Alguien que te permita volver más contento a casa y mucho más ligero de lo que saliste. Y lo logras. Y buscas la repetición porque no eres nada sin tu cliente. Satisfacción de las necesidades del consumidor, pero antes las propias. Que al final acaban siendo las mismas, pero desde dos perspectivas diferentes.

Con los días, habrá uno que se interese por crear una relación, por fidelizar(se), por ofrecer el mejor servicio post-venta posible. Pero no te interesa, eso no guarda relación alguna con tus objetivos propuestos. Vamos, que ni el más mínimo interés. Tú, que solo querías tener más información, alimentar tu base de datos, satisfacer deseos a corto plazo sin ninguna intención de que eso perdure en el tiempo. 

Te hablan de CRM y demás cosas que te suenan a chino y que ni piensas averiguar. Has conseguido lo que querías y crees que la obsolescencia programada a veces tiene cara. Y olvidas que también algo más. Pero, sobre todo, no te estás dando cuenta de que actuar así con tu cliente acabará pasándote factura. No tienes enfoque de marketing, aunque por no tener no tienes nada en tu cavidad interpectoral. Y qué triste.

Y ha sido así, como en medio de una clase de marketing, alguien que desconoce lo que ronda mi cabeza, ha hecho la radiografía más acertada de mi cerebro y todos los órganos en los que tiene influencia. Qué ironía que haya sido el marketing quien me haya dado un hostiazo de realidad, en vez de venderme cosas. Cómo desconocemos los conceptos y qué mal los usamos siempre.

jueves, 27 de octubre de 2016

Pregúntale al polvo

Me volví moñas a base del drama que me produjeron las últimas hostias. Y creo que se está tan calentito aquí que ya no me apetece irme. Bueno, apetecerme igual sí; la cosa es que aún no me animo. Me he acostumbrado tanto a este nuevo modus operandi que es difícil acabar con la rutina impuesta hace un par de años. A veces innovar no es tan fácil.

Me volvió moñas alguien que ya no me preocupa lo más mínimo. Yo, defensora del antimoñismo hasta la saciedad, sufridora del vómito de unicornio hasta la urticaria y alguien que pensó que, por mucho que pasase página, quien me volvió moñas había escrito apretando tanto que siempre iba a quedar marca. Pues no.

Al final es verdad eso de que las cicatrices curan. Y lo digo yo, que últimamente no hago más que comprar abonos para la apertura de las mismas ilimitadamente. Bueno, y con ayuda externa, que el prójimo también sabe hacerlo estupendamente. Sobre todo si no se es perceptor del dolor.

lunes, 24 de octubre de 2016

A mil años luz

El día que repartieron las neuronas, llegué tarde.
Y a unas cuantas cosas más.
Ay, si hubiera llegado antes,
si no parase el despertador tantas veces,
si no me diese la vuelta para re-dormir.
Quizá, algún día, aprenda a llegar pronto.
A los sitios, a las personas
y a lo que me producen.
A ambos.
Mientras tanto, seguiré diciendo que de los errores se aprende,
y ese tipo de cosas.

jueves, 20 de octubre de 2016

Sal de la tierra

No sé tocar fondo.
Debe ser que, igual que el cielo no tiene límites,
la mierda tampoco.

lunes, 17 de octubre de 2016

jueves, 13 de octubre de 2016

lunes, 10 de octubre de 2016

Hoy es el día

Yo también me hubiese dejado, si hubiera sido tú.
Coincido contigo en que necesitaba(mos) un cambio.
Y lo he empezado cortándome el pelo,
que dicen que siempre ayuda.
Eso, y que el pobre me lo pedía a gritos.

Gracias por todo el mal
que espero que por bien venga.

lunes, 3 de octubre de 2016

Podría volver

Ojalá haberle echado pelotas cuando había que hacerlo
y no cuando iba a doler.
Ojalá haber dicho las cosas a tiempo para ahorrarlo.
Y la pena.
Ojalá haber sido honesto.
Ojalá más empático.
Ojalá decir verdades y asumir errores.
Ojalá un poquito menos cobarde.
Y jeta,
Ojalá que no se haga tarde.
Y, sobre todo, ojalá que no sea mentira.
Ojalá no tener que arrepentirte un segundo de tu vida.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Día 15

Me he quedado estancada en tus canciones favoritas y, lo peor, es que también las estoy haciendo mías. La primera vez he de reconocer que me dolió. Te recordé cantándo(me)las. Chillándolas mientras conducías y yo te miraba entre la admiración y el susto. Desde mis gafas transparentes a tus cristales oscuros.

Ahora, simplemente me gustan. Entre otras cosas porque me recuerdan a ti. Pero también porque estoy empezando a escucharlas más allá. Aunque los dos sigamos protagonizando todos los videoclips.

Lo de ver tu vida en una película debe ser esto. O al menos un capítulo de ella. 

lunes, 26 de septiembre de 2016

jueves, 22 de septiembre de 2016

Monomanía

No te voy a contar la de veces que he pensando en llamarte, porque no me apetece mostrar más debilidades. Ya no. Nunca. Al menos contigo.

No te voy a contar que aún flaqueo cada vez que me hablan de ti. Que a veces aún hasta se me saltan las lágrimas. Aunque voy perfeccionando la técnica del escondite. Que si ya vale de llorar, vale más delante del prójimo.

Todavía sigo estancada aquí, sí. Pero es que recuerdo este final para que no vuelva a convertirse en ningún principio más.

lunes, 19 de septiembre de 2016

lunes, 12 de septiembre de 2016

Sí, tú

Si estás de paso, puedes ir recogiendo tus cosas porque no quiero inquilinos molestos. Que no es que me incomodes, es que no tengo ganas de explicarte el funcionamiento para que luego huyas con toda la información. Y no me refiero a que te asustes y, por ello, salgas corriendo, si no a que te vendas al mejor postor. A que sepas a lo que vienes y cuando lo obtengas, no te importe nada más.

Necesito alguien que habite aquí a largo plazo, a poder ser indefinidamente. Pero por el momento poco a poco. Viendo como van sucediéndose los acontecimientos y con ganas de quedarse. Sobre todo eso. Que da pereza tener que hacer limpieza general, máxime si hablamos de algo efímero. Ya no me apetece que, al acabar, en vez de sentarme a disfrutar de una cerveza, tenga que volver a empezar a recoger porque otra vez ha vuelto a ensuciarse todo. No quiero otro desastre que acabar arreglando sola. Es que estoy un poco vaga últimamente, pero tampoco me da la vida para más. En realidad creo que es más bien eso. Economía del tiempo, llamémoslo así.

No tengo tiempo de nada y el poco que me sobra me niego a invertirlo en recoger. De ahí que esté todo tan desordenado. Pero si te lo tomas con calma verás que al final no se está tan mal y acabarás por cogerle cariño al desastre entre el que me muevo. Que habitar ya son palabras mayores, mayúsculas mas bien. No te asuses, sé que las primeras impresiones son un poco malas. Pero no te fíes de ellas que suelen engañar. Bueno, engañamos. Todos.

Lo dicho, si tienes tiempo te invito a pasar. A visitar el caos, hasta a arreglarlo si te apetece, que solucionar las cosas a medias no me produce tanto rechazo. Acomódate, yo saco unas cervezas. Podemos empezar hilando temas de conversación y adornarlos de vez en cuando con unas risas. También tengo aceitunas. Y patatas fritas. Y de las lights, si eres más de guardar la línea.

Pasa, siéntete como en casa. Eso sí, con calma porque si tienes prisa, creo que soy yo quien no tiene tiempo.

jueves, 8 de septiembre de 2016

lunes, 5 de septiembre de 2016

El sabor de las cosas

Me invade la pereza y a veces me pesa hasta la existencia.
Como vivir en una menstruación continua,
un baile de hormonas sin fin.
Descalzas, porque si llevasen tacones
hace un buen rato que hubieran parado.
Y con pilas Duracell.
Como tampoco beben agua,
no necesitan ni retirarse al excusado.
Agotador.
Se me olvida el sueño.
Mejor dicho, ya ni me visita.
Hago más veces al día la croqueta
que todas las que puedo comerme a lo largo del año.
De jamón, eso sí.
Me autosorprendo, me defraudo y repito.
Soy como ese ajo que, se supone, debería espantar a las brujas
y lo único que hace es repetirse como si fuera un disco rayado.
Vivir por inercia no es vivir, 
bien podría cantarlo Sergio Dalma.
Drama, la dislexia.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Palabras más, palabras menos XXVII

'Y salí de aquel baño pensando: chica, hoy no tienes el packaging'

 
E.E

Creo que es una de las mejores frases auto-descriptivas que he oído en mi vida. 

lunes, 29 de agosto de 2016

Tendrá que haber un camino

He soñado con una señora que me decía que no tenía la edad, ni la cara, para escuchar canciones tan tristes, por muy bonitas que fuesen. Que parase de seguir la línea. Que no hacía más que reproducir sistemáticamente el mismo esquema una y otra vez. Señor, triste y gallego. Y, del mismo shock, me he despertado. 

A veces, el inconsciente me fascina. 

Interprétame los sueños, Freud.

jueves, 25 de agosto de 2016

Un simple giro del destino

El drama también da ansiedad.
Y yo que pensaba que eso
solo ocurría cuando la imperiosa necesidad 
de saquear la nevera 24/7 me poseía.
Qué cosas, oye.

lunes, 22 de agosto de 2016

Sucedáneos

Cambio el noches alegres, mañanas tristes; o noches de desenfreno, mañanas de ibuprofeno por: principios de noche en los que tus amigas te sacan una foto partiéndote mucho y muy fuerte, horas después acabas dramando lo más grande por cualquier mierda.

Casi mejor que nadie nunca vuelva a inmortalizar mi euforia más feliz.

jueves, 18 de agosto de 2016

Esperamiento nº 131

Quien se va a por tabaco 
y quien se va sin decir siquiera a dónde.

lunes, 15 de agosto de 2016

Día 14

De esto he aprendido que soy asquerosamente empática. No es que no me guste, o me auto-repulse por ello, es que lo soy con cualquiera. Hasta contigo. Y eso, a veces, hasta llegó a doler.

Me hubiera gustado no ser capaz de ponerme en tu lugar, de dejar de explorar todas las posibilidades y de concentrarme en mí. Y en nada más.

Aunque igual me hubiese gustado infinitamente más que tú sí hubieras tenido un mínimo de empatía. Pero eso fue Misión Imposible y tú no eras Tom Cruise.

lunes, 8 de agosto de 2016

Chica de ayer

Hoy me he despertado egocéntrica y he decidido que voy a serlo durante un largo tiempo. Algo en mí ha hecho click y se ha reiniciado el sistema. Se ha colocado todo en su lugar. Me he recolocado.

Basta de ceder el sitio en la lista de prioridades. De dejarme para el último momento y de querer ayudar siempre sin esperar nada a cambio, pero esperando en el fondo. De estar en todo y tener que esperar a que estén. De iniciar las cosas que acaban quedando a medias. Y retomarlas por una estúpida positividad que no se sustenta en nada. Y que, si no tiene pies, mucho menos tiene cabeza.

Stop a las causas perdidas. Adiós a las pérdidas de tiempo.

Yo soy yo y mi centro del universo.

jueves, 4 de agosto de 2016

lunes, 1 de agosto de 2016

Réquiem

Me pasan cosas buenas y lo primero que se me ocurre es compartirlas contigo.
Luego ya me acuerdo que nada es esto,
que tú ya no eres mi.
Y que yo, yo ya no sé lo que soy.

jueves, 28 de julio de 2016

lunes, 25 de julio de 2016

jueves, 21 de julio de 2016

Palabras más, palabras menos XXVI

No estoy seguro de que, llegados a este punto, sigamos siendo realmente humanos, al menos aquellos de nosotros que somos como la mayoría de nosotros: los que crecimos con la televisión y el cine y ahora internet. Si alguien nos traiciona, sabemos qué palabras decir; cuando muere un ser amado, sabemos qué palabras decir; si queremos hacernos el machote o el listillo o el loco, sabemos qué palabras decir. Todos seguimos el mismo guión manoseado.

Es una era muy difícil en la que ser persona. Simplemente una persona real, auténtica, en vez de una colección de rasgos seleccionados a partir de una interminable galería de personajes.

Y si todos interpretamos un papel, es imposible que exista nada semejante a un compañero del alma, porque lo que tenemos no son almas de verdad. 


Gyllian Flynn, Perdida

lunes, 18 de julio de 2016

Esperamiento nº 126

Presentir un hostiazo monumental y resignarse a su llegada,
todo es empezar.

jueves, 14 de julio de 2016

La distorsión

¿Me puedes decir qué es esto que tengo aquí?
A ratos me parece que es hambre y, de repente,
creo que no, aunque es una sensación parecida.
Tengo el estómago vacío y parece agitarse sobre sí mismo,
como si fuesen unas contracciones, sin saber yo aún qué es eso.
Pero que intenta hacerse notar constantemente.
¿Qué me pasa, doctor?
Y lo que más me preocupa, ¿es grave?

lunes, 4 de julio de 2016

jueves, 30 de junio de 2016

Turistas

Soy tan patéticamente optimista que creo que todo el mundo tiene algo bueno. Sí, aunque a mí no me lo demuestren. Y me quedo esperando a que pase algo porque lo más recóndito de mi cerebro así me lo dice. Y a la misma vez veo que soy inmensamente gilipollas. Pero sigo pensándolo.

Maldita la hora en la que leí lo del hilo rojo del destino porque, como si aún creyera en los reyes magos, espero el avance. La jugada maestra, el movimiento decisivo que haga que mi estúpido optimismo merezca la pena. Como si todo fuera a acabar como La dama y el vagabundo comiendo espaguetis. Dos partes que se imantan hasta encontrarse en el mismo punto. Punto que debe ser el Triángulo de las Bermudas.

A ti también te maldigo, Disney. Ya no por los príncipes azules, que esos ni siquiera me interesan, pero sí por los finales felices. O unos menos tristes. O simplemente un final.

jueves, 23 de junio de 2016

Desafinado amor

Quiero volver a volver.
A ser contigo, pero sin ti.
A no verte en otras caras,
a no olerte en otra ropa, 
a no pensarte en cada asociación.
A no asociarte con todo, mejor.
A no escucharte en mis canciones,
y a no escribirte en cada palabra.

lunes, 20 de junio de 2016

Nos gusta hacernos daño

Hoy me has pillado de buenas. Tanto, que voy a dejarte elegir la imagen que quieres que tenga de ti. Dudo entre tacharte de cobarde y algo que no sé definir, pero que se resumiría en 'tener un nivel de hijoputismo bastante interesante'. Elige, de verdad. Medítalo si es necesario. Debate contigo mismo, pero respóndeme.

Llevaba tantos días intentando entender que he dejado de hacerlo porque me ocupa a jornada completa. Y la verdad es que al final del día no me compensa. Me duele(s) la cabeza.

Me he prometido no mover más mierda, aunque tengo tanto que decirte. Y muy poco que contarte. Un día tuve ambas, pero ya no. Has dejado de merecerte que te cuente según qué. Quién iba a decir que eso también se ganaba. Y se perdía.

Perderse, como tú. Igual es que eres un fantasma y aún no me había enterado. Porque desapareces, y sin hacer ¡chas! Y sin aparecer, y menos a mi lado.

De lado, igual que llegó la pena. La del todo que acaba siendo nada. La del 24/7 que, de un día para otro, se vuelve 0.0%. Como las cervezas. Y no se me ocurre mejor comparación. Y es que creo que no la hay.

Pensándolo mejor, ya no te dejo elegir. Eres como una cerveza sin alcohol. Sí, así eres. Te hace el apaño, pero no es lo mismo. Aunque para mí lo tenías todo, pero tú solito te lo quitaste. Y lo quitaste todo. Y del todo. Y has acabado por dejarme sin nada. Bueno, has acabado por dejarme a medias, que tampoco voy a menospreciar mi trabajo.

Seguiré probando botellines, murmurando el abecedario entre chapas como si aún viviera en 2008. Como si nunca me hubiesen roto por dentro. Como si nunca hubiera tenido que recomponerme.

jueves, 16 de junio de 2016

Esperamiento nº 123

Unas veces por no hacerlo, pero sí;
y otras por hacerlo, pero no.

lunes, 13 de junio de 2016

Esta no será otra canción de amor

Una vez leí que no adoras las canciones, adoras a quien te recuerdan. Y, de la misma manera, acabas odiándolas. Me empeñé en negarlo. A mí me gustaban las canciones y no sus asociaciones, aunque a veces era inevitable que algunas acabaran tendiendo un nombre propio detrás.

Hoy, de repente, he apoyado aquellas rotundas afirmaciones. Haciendo memoria me he dado cuenta de que, para mí, también es una verdad de las dimensiones de cualquier templo no muy pequeño. No hablaré de odiar, si no de aborrecer, puesto que me niego a relacionar una canción con un sentimiento tan negativo. Aunque haya algunas que se lo merezcan.

Aborrezco Coldpay por un gran fanático que acabó esfumándose después de pedir uno de los perdones menos sinceros que recuerdo. Aborrezco Oasis por aquel que se empeñó en hacer que me gustasen a base de conciertos acústico-privados en paños menores. Tampoco soporto algunas canciones de Maná, ni sus expresiones, por culpa de otro. Y ahora, estoy empezando a aborrecer Imagine Dragons aunque ni siquiera llegasen a gustarme, menos mal.

Espero que el próximo tampoco tenga mi mismo gusto musical, porque acabar aborreciendo alguna canción de las que sí adoro, sería mucho peor que tener que decirle adiós, o hasta luego en el mejor de los casos, a un imbécil más.

lunes, 6 de junio de 2016

Esperamiento nº 122

Debería ponerme en forma,
pero, últimamente, prefiero perderla(s).

lunes, 30 de mayo de 2016

Los jóvenes mueren antes de tiempo

Prometió que aquel era su último intento, el más sincero y directo, por aquello de ser previo a la retirada.

Lanzó el guante con tal fuerza que la hostia ajena fue brutal. Ambos lo captaron y decidieron seguir en sus trece. Tres en este caso.

Uno hablaba con dureza, el otro asentía con dolor. Sabía cómo podía arreglarlo y, puede que hasta hacerlo diferente, pero optó por seguir igual. No era de emociones fuertes. Ni siquiera de emociones.

Acordaron correr tupidos velos conscientes de que uno solo no sería suficiente. Sabían que habrían de readaptarse, de volver atrás para estancarse, aunque quizá otra vez se animaran a seguir. Mejor dicho, por fin se animaran.

Pero aquello solo olía a tiempo y a más tupidos velos pasando a la velocidad de la luz, Así, al menos, durante bastante. Demasiado.

jueves, 26 de mayo de 2016

Retorciendo palabras

Colg con la sensación de que tampoco estaba perdiendo tanto,
mi orgullo me decía que solo perdías tú.
Y le creí porque, en el ya no tan fondo,
sé que tiene razón. 
Ahora puedes seguir esperando 
a que de verdad te diga lo que iba a decirte,
pero me quedé sin ganas.
Porque ya no (me) merecía la pena.
Ni las ganas. 
Y tan tranquila.

lunes, 23 de mayo de 2016

La vida moderna

Mi café y yo estamos pensando si todo esto es solo cosa mía. Si solo yo estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano por hacerte el vacío. Si solo yo me imagino que tú haces lo mismo. Si todo esto solo me jode a mí.

Me sorprendo a mí misma (des)marcando tú número de teléfono. (Des)colgando antes del primer tono. (Des)escribiendo mis WhatsApps, (des)mandando todo.

Mi yo (ir)racional dice que te llame. Que deberíamos hablar, que tenemos una conversación pendiente. De esas quasi fílmicas, de las que pueden verse comiendo palomitas. Pero mi yo (ir)racional dice que me busques tú, que para algo eres quien ha cambiado el canal cuando ni siquiera estaba en anuncios.

No sé, no entiendo.

No lo entiendo.
No te entiendo.
No me entiendo.
Nada.
Y la nada, 
a veces,
ahoga.

jueves, 19 de mayo de 2016

lunes, 16 de mayo de 2016

Yo ví un hombre desaparecer

Pudo decir tanto
que optó por no decir nada.
Pudo haber soltado el nudo,
pero prefirió añadir más lastre.
Pudo hacer las cosas bien
y decidió hacerlas a su manera.
A la que nadie más entendía 
y con la que tampoco se sintió bien.
Y, para demostrar su arrepentimiento,
simplemente guardó silencio.

jueves, 12 de mayo de 2016

lunes, 9 de mayo de 2016

Esperamiento nº 119

Mi radar de imbéciles no funciona, 
pero el imán de atraerlos no para.

jueves, 5 de mayo de 2016

Historia de un perdedor

A veces pensaba que cuando los dos estaban en línea miraban atentamente a ver si era el otro quien daba el primer paso. Que ambos leían esas palabras caducadas esperando con ansia un escribiendo. Y así pasaba minutos.

Luego, que si también estaría pensando qué hacía la mitad en la distancia. Si también estaría dándole vueltas a todo e inventando las combinaciones posibles para el día en el que todo volviera a ser lo que fue. Y así también pasaba minutos.

Pasaba horas recordando frases que ahora carecían de sentido. Y otras que, con el giro de los acontecimientos, habían terminado por demostrar todo lo contrario. Y más minutos pasados.

Pero no llegó el en línea que se hiciera escribiendo.Ni nuevas palabras de las que no se lleva el viento que sustituyeran a todo lo anteriormente dicho. Ni una llamada, ni una nota de audio. Ni nada de nada.

Fue el final menos final de la historia. Era oficial que 2015 había sido el año de 'Pasarse la vida'. Pero 2016 venía pasando fuerte. Tanto, que ya había superado a su antecesor.

lunes, 2 de mayo de 2016

Esperamiento nº 118

¿Recuerdas cuándo las cosas se decían sin decir,
lo entendíamos todo
y los límites no frenaban las ganas de seguir?
Yo tampoco.

jueves, 28 de abril de 2016

Esperamiento nº 117

Me escuecen los ojos de llorar(te)
y el orgullo de ser gilipollas.

lunes, 25 de abril de 2016

Día 13

Debo reconocer que durante unos días esperé a cargase la batería de tu móvil. A que entre tanta conversación, supongo interesantísima, tuvieras hueco para tus amigos. La etiqueta que pusiste. Pero no. Pobre hombre ocupado. Tener semejante vida social debería cotizar.

jueves, 21 de abril de 2016

Artistas poco memorables

Fue una película digna de Óscar,
pero guionizada unilateralmente.
Para cuando la otra parte se decidió
a representar su personaje como debía,
el guión se hizo añicos.
Se evaporó.
No quedó ni rastro de él.
Ahí quedó un rol a medio interpretar
y alguien que no entendía nada.

lunes, 18 de abril de 2016

Toda la verdad

Yo me creía súpercobarde.
Y al final seré más valiente de lo que parezco.
Esa es la diferencia entre tú y yo.
Yo digo y hago,
tú ni dices ni mucho menos haces.
Bueno, dices una cosa y haces lo contrario.
Y dices no darte cuenta.
Y yo me doy cuenta de que ya no me lo creo.
Y no lo quieres creer.
Y yo ya no quiero nada.
Y nada es lo que haces.

jueves, 14 de abril de 2016

Rey de reyes

Y es que cuando dijo 'No quiero que vuelvas a dejarme de hablar', no hablaba de poner distancia entre ellos. De darle al stop a esa película que, aunque llevaba un tiempo reproduciéndose, aún no había llegado siquiera a su ecuador.

Simplemente se estaba asegurando de que sería él quien primero lo dinamitase todo. Y soplaría las cenizas para volver a construir. Lo que fuera, pero diferente.

Y lo consiguió, vaya si lo consiguió.

lunes, 11 de abril de 2016

Extraño regalo

No sé acabar nada sin dedicar Pesadilla en el parque de atracciones.
Al final, la lista de privilegiados va a ser mayor 
que el número de atracciones de un parque medio.  
Empiezo a pensar que no es tan buena idea,
que os estoy haciendo un favor
en forma de temazo de 2.21.

jueves, 7 de abril de 2016

lunes, 4 de abril de 2016

Esperamiento nº 115

El tiempo que se ahorra,
pagado con dinero,
no compensa el (mal)gastado.

sábado, 2 de abril de 2016

La mujer mayúscula y el mar

Anoche fuimos a ver a La Santa. No recuerdo cuánto hace de la última vez pero sí que hacía demasiado. Incluso ella misma reconoció que hacía años que no nos tocaba porque la última vez que lo hizo acabó cantándole a tres señoras de edad avanzada que pasaban por ahí. Las señoras mayores y los carteles de gratis (y ahí lo dejo que eso da para tres tesis doctorales. O más). Así que, como yo ya estaba musicalmente conquistada y Santa me había arañado más de la cuenta, no podía dejar de ir.

Salió sola a cantarnos Interior noche, después de uno de esos monólogos que parece que has escrito tú. Que hablan de desaparecer de repente, de que te llamo y veo tu última conexión pero yo estoy tan bien que acabó llamándote a las mil cuando el alcohol ya no me deja ser yo (Vamos, yo el año pasado). Siguieron El frío, Oh, Salvaje y El lugar donde viene a morir el amor. Y joder, mis pelos ya no eran escarpias, eran agujas. 

  

Después prometió no cantar ya nada triste y pasó a deleitarnos con todas sus canciones para mover el culo y sus bailes imposibles. Entre el repaso a La pareja tóxica y La fabulosa historia de eché de menos Merezco, que últimamente también me representa mucho. Con las ganas no tanto que no estoy para esos niveles dramáticos y no morir en el intento.

De aquel lugar y aquella experiencia quasireligiosa, salimos sabiendo porqué Yola mola mil, quiénes eran los feriantes entre los que bailaba Like a virgin y cómo y porqué había surgido la genial Caída libre. Sin olvidar sus geniales versiones. Aunque esta vez por mucho que dijera que iba a proceder a deleitarnos con Concha Velasco y acabase siendo You're the one that I want, volvió a mentir. Y a regalarnos una preciosa Te debo un baile antes de Leñador y la Mujer América. Y a rematar con Xoel y su el amor no es lo que piensas. También se lanzó a bailar entre los feriantes que le aplaudíamos a la vez que flipábamos muy fuerte. 

Grandérrima toda ella.

Solo me queda añadir, Hágase tu voluntad.




Cruzaré la puerta sin mirar atrás, tampoco esperarán.
No me abandonarán, si me he marchado;
no romperán mi corazón, si lo he arrancado. 
Llenaré de gracia el último aliento,
llevaré mi suerte a otro lugar.
El Don es saber que no es un lamento,  
ni me consolará.  

jueves, 31 de marzo de 2016

Reconstrucción

Estoy aprendiendo que cada vez que me caigo,
me sale un moratón.
Que al principio duele,
luego deja marca
y, más tarde, simplemente alerta
para evitar uno nuevo.
Llevo dos moratones seguidos.
El segundo por no dejar curarse al primero.
Y ahora se fusionan,
y duelen a medias.
Y puede que me dejen resentida.
Mucho más aún.
Pero será más fuerte su nueva alerta.