jueves, 31 de diciembre de 2015

La piedra invisible

Un día me perdí lejos de la civilización. A lo lejos caía la noche, y cerca también, pero era como si el tiempo se hubiera detenido. Y la cobertura del móvil. Y pareció que hasta el reloj.

Quizá no llegó ni a la hora, pero aquello se multiplicó por mil. Todo, tanto los minutos como las sensaciones. Y daba miedo incluso, incluso un poco de vértigo, pero era tan bonita la estampa que te dejaba sin palabras. Y, aunque escocía un poco, fue maravilloso ver como ahí abajo la vida continuaba, mientras que arriba se paró hasta el aire.



martes, 29 de diciembre de 2015

Colillas en el suelo

Prometo no ser el descosido de ningún roto más que se cruce en mi camino. Que a veces yo también estoy para que me remienden y me aguanto. Me coso sola y me curo en silencio.

Que me parece muy bien pedir ayuda, pero es que los descosidos vienen a mí uno detrás de otro. Es oficial, esto es un no parar.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Enhorabuena, eres el que tiene más

Has ganado el mayor premio al desquicie, como si eso fuera un mérito o algo de lo que sentirse orgulloso. Como si buscaras el apluso del (gran) público.

Y subes a recogerlo con tus mejores galas y una sonrisa inventada. Improvisas el discurso y te regocijas en la ovación de una audiencia a la que le importas menos que nada. 

Escoges un lugar bien vistoso para colocar tan ansiado trofeo. Y yo, que miro desde la distancia, no entiendo nada.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Twin Peaks

Como Agent Cooper y la tarta de cereza.
Como Diane en la grabadora.
Como Bob con Laura. Y Leland, también. 
Como Audrey y su amor por Cooper.
Como Ed y Norma. Y Nadine con las cortinas.
Como Truman y Josie; Ben y Catherine, a su vez.
Como Ben y Lucy.
Como Donna y James. 
Como Shelly y Bobby.
Como Windom Earle con los secretos de Cooper.
Como el Enano y el Gigante.
Y así.
Meanwhile...

lunes, 21 de diciembre de 2015

sábado, 19 de diciembre de 2015

Esperamiento nº 106

Que el invierno te pille en bragas.
Y el resto de cosas, también.

jueves, 17 de diciembre de 2015

El día que volviste a la Tierra

Y, de repente, volvió el pumpum, aunque no sabía de dónde venía. Lejos estaba, eso era evidente, pero no cuánto ni porqué. Nueva nota mental: no inicies conversaciones que, en realidad, no te apetecen ni esperes que te acompañen en cada cerveza, se dijo al mismo tiempo que sabía que no iba a cumplir nada de eso. Aquella nota ni se había anclado en su corcho cerebral, ni iba a hacerlo. De hecho, fue triturada justo después de teclear el último punto. 

Inestable, inconstante, insegura que es una.

Con lo bien que estaba el pumpum en el olvido, fuese quien fuese el culpable. Pero debe de ser que también era inquieta, aunque pensase de sí misma que era lo más vago del mundo. Joder, si es que tampoco pedía tanto, o eso pensaba. Se acostumbró a dar sin pedir nada a cambio y, aunque se le hacía raro, poco a poco iba animándose a soltar pequeñas sugerencias, como quien va lanzando semillas por si con suerte un día acaban por germinar.

Pero ya se sabe que eso no pasa de un día para otro. Que había que regar, pero en su justa medida que si no se ahoga. Lo único que tenía claro es que no serían sus lágrimas.

martes, 15 de diciembre de 2015

Pequeña gran revolución

Como el olor de las castañas en invierno 
y las gafas empañadas al subir al bus.
Como una visita inesperada que con calentar las manos 
con las suyas lo tiene todo hecho. 
Y ganado.
Como jugar a fumar y calentarse por dentro,
a base de chocolate caliente.
Entre otras cosas.
Como las luces de navidad encendidas puntualmente, 
a las seis, ni un minuto más.
Como ellas mismas creyéndose muérdago 
y robando besos sin saber, siquiera, si dan suerte.
Qué osadas, qué valientes,
qué mierda de valor pero qué bien hace.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Palabras más, palabras menos XXIII

'Pides mucho y yo sólo quiero una cosa: una visita'.

E.P.

Aún siguen diciéndome cosas bonitas.

viernes, 11 de diciembre de 2015

miércoles, 9 de diciembre de 2015

El último dolor de cabeza

Has rebuscado en mis vergüenzas caducadas para dale corazón.
Antes solo saltaba una estrella,
ahora explota un gran corazón rojo.
Antes no lo hacías y ahora no lo entiendo.
Tampoco porqué hurgar.
A veces creo que odio Twitter.
Y a ti.

lunes, 7 de diciembre de 2015

Teatro del dolor

En mi alma de folclórica suena todo el rato Marinero de luces y Como una ola. Cualquiera diría que mi mayor temor es el agua. Pero es muy de folclórica sufrir, así que voy bien. Pero sin vestidos de boda de raso feos, ni peinetas ni mantillas, que vivimos ya en el s.XXI y estará de moda ser vintage, pero sentido del ridículo aún me queda.

sábado, 5 de diciembre de 2015

martes, 1 de diciembre de 2015

Cosas que no hay que contar

La charla. Esa conversación que es inevitable acabe saliendo pero que decide hacerlo un domingo a las 10, después de cenar y como postre del postre. Que no te pilla en bragas porque sigues en la calle y no eres tan exhibicionista. Que no llega a dejarte helada porque no hace tanto frío como para llevarte a la criogenización, pero que te deja el shock suficiente como para repensarlo toda la semana. Intentando ver qué no dijiste y cómo podrías haberte explicado mejor. Tarde y mal, como casi siempre.

La charla de la sinceridad y de dejar todo claro para que luego no haya malos entendidos. Primera gran mentira. Los malentendidos nacen ahí y en ese momento, que hasta entonces tú dormías estupendamente, a pierna suelta, con la ventana aún abierta y casi sin tapar, que todavía no hace frío invernal y tú sigues siendo muy de dormir en bragas. Pero claro, la charla tenía que llegar, la maldita charla.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Va a empezar a llover

La voz nerviosa y el movimiento agitado de manos al hablar.
Las ideas aturullándosele en la cabeza.
La falta de conexión entre boca, cerebro 
y lo que en su cavidad inter-torácica pasaba.
Los rodeos para evitar la dirección,
para restarle hierro,
para impedir el shock.
La contradicción que indicaba el fracaso de toda maniobra.
La fragilidad del ser humano queriendo no ser sincero.
El miedo que da hacer frente a según qué cosas.
Del temblor de piernas no hablamos, 
las buenas conversaciones se inician sentados.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Esperamiento nº 102

Menos mal que la edad la dicta el DNI, 
porque si fuera por algunos cerebros, 
más de uno estaría en fase uterina.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Ningún hombre, ningún lugar

La persona mas presumida del mundo es hombre.
No he visto a nadie que tenga más necesidad de estar perfecto 24/7.
Que no deja de mirarse en todos los espejos que se cruzan en su camino.
Que lleva ropa de recambio para conducir.
Y también un bote de colonia.
Lo que no sabe es que perfecto nunca se está,
solo se es.
Y el don lo tiene, lástima que no lo sepa ver.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Día 11

El otoño me ha traído una vieja costumbre: comer helado mientras veo tv. Se me queda la boca dormida, sí, pero sabes que siempre ha sido mi forma preferida de quitarme el drama. Eso, y las cervezas con los morros bien rojos. 

Será que necesitaba volver a caerme para levantarme con más ganas. 

Eso, y que las buenas costumbres no hay que perderlas.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Stop the clocks

Los relojes no se paraban porque, sencillamente, no existían.
Ni hay nada que se separara porque nunca estuvimos juntos.
Bueno, estar de compartir un espacio/tiempo físico, sí.
Pero nada más.
Estar entendido de forma mística,
como una especie de unión espiritual, no.
Que no te venía bien. 
Te agobiaba.
Y a mí tú.
Y qué le vamos a hacer.
Separar, entendido como la desunión de algo que, 
aparentemente, estaba unido.
Y a otra cosa, mariposa.
Que aquí parece que pierdo yo,
pero te lo pierdes tú.

martes, 17 de noviembre de 2015

Esperamiento nº 101

La invitación más bonita no es una cena con flores y etc,
es a comer palmeras de chocolate.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Esperamiento nº 100

La desinhibición que provocan las nuevas tecnologías.
La subnormalidad humana que no avanza.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Autodestrucción

He visto polos opuestos que acaban por repelerse.
También polos iguales que se mantienen unidos.
He cerrado los ojos para no ver.
Los he cerrado y, aún así, he visto.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Palabras más, palabras menos XXII

Ahora entiendo que la barrera entre el ruido y el sonido es una convención. Todas las fronteras son convenciones que esperan ser superadas. Puedes superar todas las convenciones con sólo concebir la posibilidad de hacerlo. En momentos como éste, percibo los latidos de tu corazón, an claramente como los míos, y sé que la separación es una ilusión. Tu vida se extiende más allá de las limitaciones de mi ser.


El atlas de las nubes 

lunes, 9 de noviembre de 2015

Rumba en atmósfera cero

Me he despedido con un abrazo y no un beso,
y no sé si eso es malo o bueno.
Bueno, porque en cierta forma refuerza el vínculo;
malo porque puede razar la fina línea 
que delimita una zona que no voy a mencionar.
Solo por no ser gafe.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Anatomía de una ola

Papuchi se quedaría sin raros para calificar esto. Y los Chanantes sin loquers. No sé qué ha pasado ni cómo, pero ha. Y ahora todo es extraño.

Extrañamente igual pero sin serlo. Jodidamente diferente pero sin parecerlo. El play ha pasado a ser un pause que intenta rebobinarse, aunque no sabe si hacia delante o hacia atrás, solo dice que no le apetece seguir su curso.

Curso dice, cómo si estuviera en un colegio, o fuese un río. Parece que nadie le ha explicado que existen exámenes extraordinarios o que los caudales se desbordan.

Desbordar, cómo si supiera lo que es contener. Contienen agua las botellas, zumo los bricks, gluten algunos alimentos. Pero contenerse a sí, nadie se lo enseñó nunca y no tenía interés alguno en aprender ¿Para que sacar del papel una palabra que hablaba de tener pero que casi siempre acababa sin?

jueves, 5 de noviembre de 2015

Esperamiento nº 99

El no recuerdo una anti-historia mejor, de contenido incierto.
Pues todo lo contrario.

martes, 3 de noviembre de 2015

Reunión en la cumbre

Leer libros y romperse es todo uno. Ser capaz de ponerte en contacto con el autor, son palabras mayores. Pero una vez lo hice y hoy, de casualidad-causalidad, me he topado con el e-mail. Y con la respuesta.

Y han pasado de ser palabras de dolor a un texto realmente bonito y lleno de una admiración que calificaría como ingenua. La respuesta igual. Y creo que admiro aún más al autor. Y mis dotes estilísticas, porqué no decirlo.

domingo, 1 de noviembre de 2015

The clockwork orange

Ya no es más Halloween, pero casi.
Igual que yo no puedo tener retales de cartulinas y tiempo libre. 
Y marcos de fotos de sobra. 
Lo que no cambia es que mi cerebro siempre está en error 404 para dibujar caras. 
Aunque menos mal que me las apaño.



miércoles, 28 de octubre de 2015

Que no

No te he contado que ya me das igual porque me resultas indiferente.

Ya no me interesan tus fotos de postureo ni esos vídeos que pretenden mostrar una felicidad que no es. Y no lo es porque lo dices tú, que no yo. Que a mi ya todo me da igual. Que todo lo que venga de ti me da igual.

Eres tú quien habla de problemas de adaptación, de sentirse solo, de echar de menos. A mí ya solo me queda desearte suerte y que tengas paciencia, que yo también pasé por eso. Pero verdad. Que salir se sale, se tarda y cuesta, pero se consigue.

Aunque, sinceramente, espero que te cueste. A pesar de que no te sirva para aprender.

lunes, 26 de octubre de 2015

El refugio de Superman

Había visto algunos laberintos con menos recovecos, 
incluso diría que, en comparación, 
aquel retorcido camino tenía luces que indicaban por dónde pasar.

Buscar la salida a oscuras daba miedo, 
tanto por qué aparecería delante 
como por todo lo que se iba dejando atrás. 

Lo bueno de las cosas difíciles es que el final siempre lo compensa todo. 
Y aquello fácil no estaba siendo precisamente.

sábado, 24 de octubre de 2015

Días impares

Como la marca de pintalabios después de beber. 
Medio quitado en la boca, 
grabado en el vaso. 

Como lo mismo pero después de besar.
A repartir a medias.
O a calcetines.
Que ya no están desparejados,
que se encontraron en la lavadora,
que se secaron al mismo sol.

jueves, 22 de octubre de 2015

Día 10

Las ganas de conversación nocturna
y la diferencia horaria.
Las ganas.
La falta de ganas.
El interés
y la falta de él.

martes, 20 de octubre de 2015

domingo, 18 de octubre de 2015

Octubre

Puse todas mis expectativas en el otoño, sobretodo en octubre. Meses y meses diciendo para el mes hasta que llega y no consigue alterar nada. Esperé unos días con las mismas ansias con las que se espera el verano. Hasta que se me fueron pasando. Sabía que ahora no haría calor, ni playa, solo cafés calientes y hojas en el suelo.

Debió de ser que el empiece de septiembre puso todo muy difícil. Empezó bien y casi podría afirmar que acabó mejor. Y, ¿qué iba a hacer el pobre octubre en esta situación? Superarlo era casi imposible, mejorarlo una muy remota probabilidad. Así que pasó lo que tenía que pasar, inició la cuesta abajo de todo aquello que fue inflándose a la velocidad de la luz. Como si hubiera escupido al cielo y ahora lloviesen mis propias babas.

Octubre está siendo muy otoño, casi podría considerarlo invierno. Pero no hay que perder la esperanza en Halloween, quién sabe si el décimo mes decide venirse arriba e intenta autoarreglarse. Aunque si lo va a hacer peor, que se quede como está.

viernes, 16 de octubre de 2015

miércoles, 14 de octubre de 2015

Sin salida

Parece que me hueles, que me espías,
que sabes que me acabo de levantar
y vuelves para hacerme caer.
Porque sabes perfectamente cómo,
porque no puedes evitarlo,
porque no quieres.
Como si disfrutaras con la situación,
como si no hubieras aprendido nada,
como si no quisieras aprender.
Y vuelves a darme la razón,
tienes que hacerlo
porque he llegado al punto de anticipación,
a ti y a tus movimientos.
Porque te conozco mejor que tú mismo,
y sé, que aunque digas que no, 
volverás a volver.

lunes, 12 de octubre de 2015

Día 9

Haciendo zapping me he topado con Rain Man.
Y he vuelto a verla.
Y a confudir a Dustin Hoffman con Al Pacino.
Y a recordarte subiendo y bajando el volumen constantemente.
Por joder.
Aunque la versión oficial fuese no despertar a los vecinos.

sábado, 10 de octubre de 2015

Día 8

Creo que jamás he sido tan sincera con nadie. 
Aunque nunca nadie me vio tan destrozada como tú.
No te enfades si te digo que no te he echado de menos, 
es que no he tenido tiempo. 
Me perdí en eso de clavos que sacan clavos
y se me olvidó todo.
Aunque debo reconocer que hoy has vuelto a escocerme un poco.

jueves, 8 de octubre de 2015

La cuerda floja

Las distancias son como el karma,
se compensan.
La calle de arriba, con el Faro de Hércules.
La lluvia, con sol.
El marmitako, con pulpo.
El aurresku, con muñeiras.
El Nervión, con el Miño.
Casi nada, con casi todo.

domingo, 4 de octubre de 2015

Desorden

Una de siete no me parece una buena estadística.
Tampoco que nos hayamos hecho mierda tan pronto.
A la velocidad del rayo, más o menos.
Igual es que no yo.
O no tú.
O no nos.
Pero sea lo que sea, que sea ya.

viernes, 2 de octubre de 2015

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Bienvenido al final

Si le llegan a decir que el drama iba a irse tan pronto, no lo hubiera creído. 
Mucho menos que ni siquiera iba a haber drama alguno. 
Si era la recompensa del karma por tanta putada junta, dio las gracias. 
Si no, agradecía igualmente. 
Porque fuese por lo que fuera, 
e independientemente del grado de merecimiento, 
superaba todo con creces.
Y que fuesen muchas más, que no fuera por pedir.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Almas del norte

Adivinar a la primera su equipo de fúbol y repetir la alineación y otra serie de casualidades que provocan la salida orbital de los ojos. Volver al si me pinchas, no sangro, pero por otros motivos. Regresar al Atlántico sin ser el de Xoel López, pero acabar hablando de él. No saber si Galicia calidade o nunca mais.

Joder, qué puta es la vida, qué difícil la huida. Voy a ir a Madrid, como dice Dorian. Que al menos quede la música.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Esperamiento nº 95

A veces pienso que los modos aleatorios me vacilan.
Otras, que intentan decirme algo.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Día 7

Que si me agitas, no sueno.
Que si me gritas, hago eco.
Que si me pinchas, no sangro.

martes, 22 de septiembre de 2015

Otra vez el deshielo

 Me hiciste olvidar los hombres de la Tierra,
tenías el sabor de todos los helados.
Éramos extraños en días sin lluvia
bajo las Perseidas para verlas caer.

domingo, 20 de septiembre de 2015

viernes, 18 de septiembre de 2015

miércoles, 16 de septiembre de 2015

sábado, 12 de septiembre de 2015

Día 6

He vuelto a hacer el imbécil y esta vez creo que apruebo con nota.

He leído un libro que me ha roto tantísimo que no he podido reprimir el impulso de mandarle un mail al autor para decirle que soy su versión a medio gas, entre otras cosas. 

Y me ha respondido.

Y me invade tanto la emoción de este frikismo dramático que la ridiculez del momento carece de importancia.

jueves, 10 de septiembre de 2015

El caso de emergencia

No quiero más piedras en el camino 
hasta que consiga cerrar todas estas heridas.
Que se dice fácil, pero lleva su tiempo.
Y el mío.
Son cortes profundos, 
del tamaño de una sandía, más o menos.
Coser hace mucho que dejó de ser una opción,
pues falta tal cantidad de tejido 
que a ver quién es capaz de unir ambas partes 
solo con aguja e hilo.
Habrá que buscar en el baúl de los destrozos,
de todos los descartes.
Y remendar.
O intentarlo.
Y rezar por la recomposición,
si es que llega.
Y tratar de mantenerla.

martes, 8 de septiembre de 2015

Canciones para el tiempo y la distancia

De vuelta a las metáforas de la vida.
Palabras frías a distancias cortas.
Palabras tiernas desde el otro lado del mar.
Igual es que había que poner distancia para ver de forma objetiva.
Confirmamos un refrán más:
Uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Despedida

Lo bueno de las despedidas es que la incertidumbre
te hace decir aquello que siempre quisiste. 
El no saber cuándo volverás a encontrarte con quien tienes delante 
elimina cualquier tipo de filtro. 
Todo deja de centrarse en hacer algo bonito para el recuerdo. 
En lugar de eso, lo importante es quedarse agusto. 
No vaya a ser que tengas que quedártelo para siempre
y sea algo que merecía escucharse.
Y saberse. 
Y gritarse. 
Mejor no hablemos de merecer, 
que eso sí que son palabras mayores.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Esperamiento nº 91

Las palabras se las lleva el viento y los mensajes de WhatsApp la última conexión.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Día 5

Recuérdame que tengo que aprender a despedirme, 
aunque en el fondo ya estoy preparando tu fiesta de bienvenida.

lunes, 31 de agosto de 2015

Día 4

Sospecho que, a este paso, vas a dolerme siempre. 
Me dolías cuando estabas cerca y casi sin estar y me
sigues doliendo ahora desde el otro lado del océano.

sábado, 29 de agosto de 2015

Día 3

Buscar sustitución.
Sin ser igual.
Sin querer serlo.
Pero intentándolo.

martes, 25 de agosto de 2015

Esperamiento nº 90

La gente-banco, que sólo funcionan según el tipo de interés.
Esa gente.

domingo, 23 de agosto de 2015

Día 2

He vuelto a llevar la misma ropa por millonésimo día consecutivo. Me puede todo lo que en ella está impregnada. Y qué cerdada.

Pero, a veces, lavar no es tan fácil como parece.

viernes, 21 de agosto de 2015

Día 1

Como el que se despierta con dolor de estómago porque está vacío. Pues así todo el día, incluso después de las comidas. Hay vacío, pero no de hambre.

Al menos no de comida.

miércoles, 19 de agosto de 2015

lunes, 17 de agosto de 2015

Todo es mentira

Deberían explicarme de nuevo lo de las retiradas a tiempo. Eso, o una hostia con la mano abierta. O ambas. E imponerlo en las escuelas como asignatura obligatoria: Saber vivir, como el programa. O algo así.

Que luego sabemos mucho de todo pero nada de la vida. Y, aunque vayas aprendiéndolo poco a poco, siempre llegas tarde y acaba lanzándote al foso. Y ya se sabe lo que cuesta salir. 

Porque no es como en las pelis, que al final siempre hay un salvador. Ese debe ser uno mismo, pero hasta que lo encuentra y descifra todo lo anterior pueden pasar siglos. Incluso acabar muriendo por insolación, o congelado. 

O muriendo a secas, pero anticipando la fecha final.

jueves, 13 de agosto de 2015

Hágase tu voluntad


Sálvala, tú eres el centro de su oración, siempre está atenta.
Libérala, saca su corazón, deja secarlo al sol.
Late tan lento, tan lento.. apágalo.

martes, 11 de agosto de 2015

Dos bandos

En el metro, me he sentado enfrente de una pareja de ancianos. Él le pasaba un brazo por los hombros. Ella ponía cara de perro. Supongo que era una metáfora de la vida.

Uno queriendo y otro no queriendo querer.

domingo, 9 de agosto de 2015

Hay un fuego

Desaprovechar unas piernas largas por no llevar faldas cortas.
Desaprovechar una 100B sin lucir escote.
Desaprovechar el tiempo, y la vida, por quedarte en el mismo sitio.
Dejarte paralizar por algo, que no es miedo,
pero que también asusta y te congela.
Y que se clava y duele.
Y no hay cómo arrancar.
Aprender a vivir con el aguijón en la espalda,
extirpando el dolor mental y convirtiéndolo en impulsos.
Para seguir.
Para empezar.
Para volver a vivir.

viernes, 7 de agosto de 2015

En la sed mortal

Como cuando la boca te sigue sabiendo a alcohol
y empiezas a oler a resaca.
Como cuando te duele la cabeza y
haces eses de regreso al hogar.
Como cuando te rascas el ojo 
por quitarte dos veces la misma lentilla.
Como cuando no te desmaquillas 
y amaneces siendo un oso panda.
Como un desayuno de ibuprofeno.
Como un domingo en el sofá.
Con palomitas y viendo The Goonies.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Arráncame la vida

Todo lo que nunca te dije se me ha quedado justo aquí, haciendo tapón. 
Tanto que ya no es posible el paso de sangre entre mis aurículas y ventrículos. 
Se han vuelto compartimentos aislados, 
como tú y yo. 
Llorar a mares tampoco me sirve para ir liberando espacio, 
porque las lágrimas están tomando parte activa en esto 
que sospecho acabará en inundación. 
Ni siquiera circula el aire. 
Es más, creo que estoy empezando a amoratarme, 
por fuera y por dentro. 
Tampoco hay sol. 
Todo se basa en un baile de oscuras nubes, 
como si hubiese adquirido un abono “escala de grises” 
que no recuerdo y cuya cancelación se me hace urgente. 
Últimamente no salgo de ti, 
ni tampoco a la calle. 
Mi cerebro exige un poco de ventilación 
y cada una de mis células algo de aire fresco 
y, de seguir así, acabaré por apolillarme. 
Aunque un poco más de autodestrucción no creo que vaya a notarse.

sábado, 1 de agosto de 2015

Algo repetido

Tengo tanta mierda en la cabeza que me despierta a deshoras y hace que me ruja el estómago. Una dice que quiere fiesta, el otro que tiene hambre. Y yo sueño. Y aquí estamos los tres.

La culpa es del verano. Y de la ola de calor. Corrijo: olas, en plural. Y de la exposición solar. Y las tardes de playa, cerveza y aftersun. Bueno, a estas tres últimas se lo perdono todo.

jueves, 30 de julio de 2015

N = 3

Tus mañanas se conviertieron en mis nuncas.
Tus hasta otra en mis jamás.
Tus qué tal en hasta luegos.
Tus hola en adiós.
Tú en nada, yo en mi todo.

martes, 28 de julio de 2015

domingo, 26 de julio de 2015

Esperamiento nº 86

Ya eran ganas de querer hacerlo mal
con lo poco que cuestan las cosas bien hechas.

viernes, 24 de julio de 2015

Bikini

Fue como ir a un festival de verano.
Algo que esperas con ansia, 
que disfrutas al máximo desde el minuto uno
y que deja sensación de vacío al acabar.
Pero que deja marca en la piel,
como la del sol,
y que resuena en la cabeza.

miércoles, 22 de julio de 2015

La gran montaña

La falta de defensas es como un imán,
que atrae todo lo malo sin que haya sido llamado.
Y llega para quedarse contigo un rato,
lo suficiente como para destrozarte un poco.
Lo justo para hacerte guardar reposo,
para regalarte gran dolor corporal
y uno más grande de cabeza.

La falta de defensas no la curan los zumos de naranja.
Eso que si no tomabas rápido se quedaban sin vitaminas.
Ni siquiera con medicinas.
Se cura solo con mimos.

La falta de defensas te lleva al fracaso.
Al fracaso general.
Porque no luchas por pensar no saber.
O que no hay motivo.
Porque te quedas parado por comodidad,
como si alguien sujetase tus pies al suelo.

La falta de defensas es una mierda
que inventaron unos señores que comercializan yogures bebibles.
Y que compras para que no se te resfríe el niño
que juega al balón en plena calle un día de invierno.
O eso quieren vender.
Y venden.

La falta de defensas es un estado emocional.
Es una pausa sin posibilidad de continuar,
a no ser que se abandone el letargo.
Que está muy bien hibernar de vez en cuando,
pero también ver el sol.
Y es ahí cuando se recupera todo,
cuando los minutos necesarios de sol tocan tu piel,
pero sin traspasar el SPF, 
que quemarse es otro asunto que ya no depende tanto de ti.

lunes, 20 de julio de 2015

sábado, 18 de julio de 2015

Asuntos delicados

El frío en la garganta.
El dolor de chillar.
Las manchas de alcohol.
Los restos de carmín.
El barro en los zapatos.
La cartera vacía.
El estómago indispuesto.
El dolor de cabeza.
La invasión de moretones.
La resaca de después y la sensación de grandeza.
De repetirlo todo aún sabiendo las consecuencias.
De ser valiente por ser joven.
De ser joven y disfrutar.
De disfrutar y sufrir.
De sufrir por gusto.
De gusto por el frío.
Del frío de la mañana después de una noche en vela.
De velas que iluminan.
De luces que no se apagan.
De interruptores que no existen.
De límites que se desconocen.
Del todo por el todo sin importar nada.
De nada que no se ahogan.
De ahogos que ya no duelen.
De dolor que ya no produces.
Del nada por el todo importando mucho.
De mucho que nunca es suficiente.
Del más y del para siempre.

jueves, 16 de julio de 2015

Yo sólo quería que me llevaras a bailar

Aprendí a bailar con alguien.
Seguí sus pasos,
me ajusté a su ritmo,
memoricé canciones,
rompí zapatos.
 
Acabó la canción y me perdí.
Tardé en aprender a cambiar de compañero.
A dejarme guiar por nuevos pies.
A reconocer otra voz que marcara los pasos.
A seguirlos.
A pasar horas bailando.
A no querer parar.

Tardé, pero aprendí que no podía acostumbrarme a solo una pareja.
Que nada es eterno y que todo termina
y, que cuando acaba, hay que volver a empezar.

Volver a saber encontrar quién te haga mover los pies.
Quién sepa ajusarse a ti.
Quién es capaz de hacer que nunca dejes de bailar.
Quién puede compartir la canción infinitamente efímera.

martes, 14 de julio de 2015

Caminos infinitos

Vivir sin drama me sube el azúcar.

Cuando me rodea el gris, lo ñoño pasa a convertirse en el día a día; pero al volver la luz, el mundo de arcoiris y unicornios vuelve a producirme la misma urticaria.

No se puede ser más bipolar. Y además, sufrirlo sin cura. Pero, ¿qué sería de todo si no hubiesen altibajos? ¿Qué podría tener de emocionante vivir en línea recta? ¿Qué sería de mí sin el mareo que produce un camino de curvas?

Si inventaron el anti-mareo, no fue para que no viajemos, si no para que no temamos el camino si lo que queremos es llegar a un destino concreto.

Viajemos, que la experiencia siempre compensará el precio del peaje.

lunes, 13 de julio de 2015

Palabras más, palabras menos XXI

Me siento como cuando uno se despierta por la mañana y al abrir los ojos descubre que en realidad no ha dormido con nadie aunque lo hubiera soñado. Es una especie de angustia cósmica, profunda, aterradora y hermosa al mismo tiempo. Como si no existiera ni el bien ni el mal. Sólo las cosas en un presente espantoso y perfecto al mismo tiempo. Porque no podría ser mejor. El ser humano, sencillamente, no da para más. Todo es mentira ¿Pero qué importa?


Juan Sardá, Dinámica de los cuerpos eléctricos 

domingo, 12 de julio de 2015

La tragedia del señor submarino

La realidad estampándose en la cara del incrédulo. 
El gesto sin alterar, 
el alma hecha pedazos.
Los trozos por el suelo, 
la esperanza bajo tierra,
el dolor en los huesos.
Músculos agarrotados,
ojos a punto de llorar.

viernes, 10 de julio de 2015

lunes, 6 de julio de 2015

Antídoto

Si crecer es aprender a despedirse, he alcanzado el súmmum de la madurez. 

Te digo adiós desde aquí, pero sin agitar la mano ni ondear pañuelo alguno. Digo adiós sin decir porque no me preocupa si el despedido se entera o no, con que yo sepa que estoy diciendo adiós, ya me vale.

Añado, crecer no es sólo aprender a despedirse, es saber cuándo hay que ser egoísta.

sábado, 4 de julio de 2015

La pequeña muerte

No sé si es cansancio,
o si es aburrimiento.
De ti.
De mí.
De mí contigo.
Aburrimiento cansado,
o cansancio aburrido.
Un poco de cada,
un poco de quien,
el resultado es el mismo.
Hasta otro ratito.

jueves, 2 de julio de 2015

Mi primera combustión

A veces el reggaeton me parece hasta bonito.
Como esta mañana cuando, al despertar,
tenía un sms que decía que tu cama olía a mí. 
Mucho tenía que oler, y muchísimo más gustarte,
para gastar dinero con ese tipo de frases.
Pero qué bien.
Y qué buenos días.

martes, 30 de junio de 2015

viernes, 26 de junio de 2015

Golosinas

Le gustaba más que los cereales de chocolate con colacao por las mañanas.
Que cualquier helado.
Que todos los postres.
Que un día de primavera.
Que una tarde de sol y dos cervezas.
Que una noche de verano.
Que una madrugada sin sábanas.
Que cualquier amanecer en la playa.
Y gustar más que todas las cosas de un día era, cuanto menos, importante.