Desaprovechar unas piernas largas por no llevar faldas cortas.
Desaprovechar una 100B sin lucir escote.
Desaprovechar el tiempo, y la vida, por quedarte en el mismo sitio.
Dejarte paralizar por algo, que no es miedo,
pero que también asusta y te congela.
Y que se clava y duele.
Y no hay cómo arrancar.
Aprender a vivir con el aguijón en la espalda,
extirpando el dolor mental y convirtiéndolo en impulsos.
Para seguir.
Para empezar.
Para volver a vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario