lunes, 29 de agosto de 2016

Tendrá que haber un camino

He soñado con una señora que me decía que no tenía la edad, ni la cara, para escuchar canciones tan tristes, por muy bonitas que fuesen. Que parase de seguir la línea. Que no hacía más que reproducir sistemáticamente el mismo esquema una y otra vez. Señor, triste y gallego. Y, del mismo shock, me he despertado. 

A veces, el inconsciente me fascina. 

Interprétame los sueños, Freud.

jueves, 25 de agosto de 2016

Un simple giro del destino

El drama también da ansiedad.
Y yo que pensaba que eso
solo ocurría cuando la imperiosa necesidad 
de saquear la nevera 24/7 me poseía.
Qué cosas, oye.

lunes, 22 de agosto de 2016

Sucedáneos

Cambio el noches alegres, mañanas tristes; o noches de desenfreno, mañanas de ibuprofeno por: principios de noche en los que tus amigas te sacan una foto partiéndote mucho y muy fuerte, horas después acabas dramando lo más grande por cualquier mierda.

Casi mejor que nadie nunca vuelva a inmortalizar mi euforia más feliz.

jueves, 18 de agosto de 2016

Esperamiento nº 131

Quien se va a por tabaco 
y quien se va sin decir siquiera a dónde.

lunes, 15 de agosto de 2016

Día 14

De esto he aprendido que soy asquerosamente empática. No es que no me guste, o me auto-repulse por ello, es que lo soy con cualquiera. Hasta contigo. Y eso, a veces, hasta llegó a doler.

Me hubiera gustado no ser capaz de ponerme en tu lugar, de dejar de explorar todas las posibilidades y de concentrarme en mí. Y en nada más.

Aunque igual me hubiese gustado infinitamente más que tú sí hubieras tenido un mínimo de empatía. Pero eso fue Misión Imposible y tú no eras Tom Cruise.

lunes, 8 de agosto de 2016

Chica de ayer

Hoy me he despertado egocéntrica y he decidido que voy a serlo durante un largo tiempo. Algo en mí ha hecho click y se ha reiniciado el sistema. Se ha colocado todo en su lugar. Me he recolocado.

Basta de ceder el sitio en la lista de prioridades. De dejarme para el último momento y de querer ayudar siempre sin esperar nada a cambio, pero esperando en el fondo. De estar en todo y tener que esperar a que estén. De iniciar las cosas que acaban quedando a medias. Y retomarlas por una estúpida positividad que no se sustenta en nada. Y que, si no tiene pies, mucho menos tiene cabeza.

Stop a las causas perdidas. Adiós a las pérdidas de tiempo.

Yo soy yo y mi centro del universo.

jueves, 4 de agosto de 2016

lunes, 1 de agosto de 2016

Réquiem

Me pasan cosas buenas y lo primero que se me ocurre es compartirlas contigo.
Luego ya me acuerdo que nada es esto,
que tú ya no eres mi.
Y que yo, yo ya no sé lo que soy.