lunes, 8 de agosto de 2016

Chica de ayer

Hoy me he despertado egocéntrica y he decidido que voy a serlo durante un largo tiempo. Algo en mí ha hecho click y se ha reiniciado el sistema. Se ha colocado todo en su lugar. Me he recolocado.

Basta de ceder el sitio en la lista de prioridades. De dejarme para el último momento y de querer ayudar siempre sin esperar nada a cambio, pero esperando en el fondo. De estar en todo y tener que esperar a que estén. De iniciar las cosas que acaban quedando a medias. Y retomarlas por una estúpida positividad que no se sustenta en nada. Y que, si no tiene pies, mucho menos tiene cabeza.

Stop a las causas perdidas. Adiós a las pérdidas de tiempo.

Yo soy yo y mi centro del universo.

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