Si le llegan a decir que el drama iba a irse tan pronto, no lo hubiera creído.
Mucho menos que ni siquiera iba a haber drama alguno.
Si era la recompensa del karma por tanta putada junta, dio las gracias.
Si no, agradecía igualmente.
Porque fuese por lo que fuera,
e independientemente del grado de merecimiento,
superaba todo con creces.
Y que fuesen muchas más, que no fuera por pedir.
