El otoño me ha traído una vieja costumbre: comer helado mientras veo tv. Se me queda la boca dormida, sí, pero sabes que siempre ha sido mi forma preferida de quitarme el drama. Eso, y las cervezas con los morros bien rojos.
Será que necesitaba volver a caerme para levantarme con más ganas.
Eso, y que las buenas costumbres no hay que perderlas.
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