No sé vivir sin contradecirme. O igual es que no sé vivir sin (saber de) ti. La cosa es que he vuelto a caer y, como siempre, eso me ha hecho sentir mejor.
No sé qué tienes pero, entre otras muchas cosas, me das paz. Amí y a mi estómago. Porque al final fue por él por quién volví a ti. Porque fue él quién se encogió ante tu canción favorita.
No sé qué espero, si es que espero algo.
No sé qué quiero si ya no te quiero a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario