sábado, 25 de abril de 2015

Los días fríos

Cómo cojones no iba a quererle si le hizo sentir como una superheroína. 

En aquellos últimos minutos en el aeropuerto, poco antes de que el océano marcase un antes y un después, le reconoció que nunca le hizo gracia el halo de misterio que les rodeaba, pero saberse conocida como La chica misteriosa, le había tocado.

No porque aquello fuese bonito, sino porque significaba que en algún momento le tuvo en la boca. Y quiso compartirla con los demás.

Y se hizo a la mar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario